Plazoleta, niños…
Bicicletas, barbies, tazos de Pokemon, pollypockets, la game boy color verde pistacho...
Plastidecores por doquier y polvo de tizas de colores por el suelo…
Y esos gritos y chillidos que no cesaban hasta que se oían a nuestras madres llamándonos para cenar.
Tiempos buenos, si señor… (Va a ser cierto lo que dice Karina, que “cualquier tiempo pasado nos parece mejor”)

